08 Jun Éxito en la recogida de basura marina: más de 225 kilos retirados del fondo
Este domingo 7 de junio de 2026, las instalaciones del puerto deportivo en El Puerto de Santa María han sido escenario de un importante despliegue medioambiental. Por tercer año consecutivo, la dársena gaditana se ha sumado a la iniciativa estatal de la Red de Vigilantes Marinos (coordinada por la ONG Oceánidas), logrando extraer una cantidad significativa de desperdicios sumergidos gracias al esfuerzo conjunto de voluntarios y entidades colaboradoras.
Un fin de semana dedicado a la sostenibilidad en la Bahía de Cádiz
La jornada, que se desarrolló en paralelo a las acciones de más de 30 clubes de buceo por toda España, se saldó con la recuperación de 225,2 kilos de basura de los fondos y escolleras del puerto. Este evento vuelve a demostrar que la sinergia entre el sector privado, las instituciones y la sociedad civil es la herramienta más eficaz para proteger nuestro litoral.
Balance de la extracción: clasificación de los residuos
Para facilitar la investigación y el posterior reciclaje, todo el material extraído fue meticulosamente pesado y categorizado. El desglose de la jornada es el siguiente:
- Metal: 83,5 kilos.
- Plástico: 67,7 kilos.
- Cristal: 38,5 kilos.
- Madera: 5,3 kilos.
- Otros materiales: 30,2 kilos.
Toda la logística de pesaje, retirada y correcta clasificación de la basura ha sido posible gracias al patrocinio de PUSAMA, empresa local experta en gestión de residuos que cedió una cuba especializada para el evento.
El papel clave del voluntariado y el Club de Buceo Capitán Garfio
El operativo humano estuvo liderado por más de veinte integrantes de la Asociación Capitán Garfio. De ellos, siete submarinistas se encargaron de las inmersiones en aguas confinadas y de baja visibilidad, mientras que el resto del equipo operaba desde la superficie limpiando la escollera y los alrededores.
Isabel Silvela, directora de Marketing y Sostenibilidad de Puerto Sherry, quiso poner en valor el enorme mérito de los participantes que trabajaron bajo unas altas temperaturas. Silvela remarcó que, dado que el océano es el entorno natural del puerto, es una obligación institucional apoyar estas causas, destacando el poder transformador de la voluntad humana cuando empresas y ciudadanos se unen por el bien de la comunidad.
Conciencia ambiental en aumento
Por su parte, Uwe Acosta Martín —presidente del Club de Buceo Capitán Garfio de Rota y delegado de la Federación Andaluza de Actividades Subacuáticas— calificó de muy satisfactoria esta actividad de algo más de una hora de duración. Acosta aportó un dato muy esperanzador: los análisis de la basura rescatada indican que la mayoría de los restos actuales llegan arrastrados por los temporales y no por negligencias directas de los usuarios del puerto. Esto evidencia que los esfuerzos en concienciación ambiental están dando resultados reales.
Ciencia ciudadana y ayuda social: más allá de la limpieza
Enmarcada bajo el lema «La basura que no se ve también cuenta», esta movilización no se limita a adecentar el paisaje submarino y evitar la proliferación de microplásticos. Tiene dos vertientes fundamentales que multiplican su impacto:
Investigación y Ciencia Ciudadana: El registro detallado de cada objeto recuperado sirve para crear mapas de datos sobre el origen y el recorrido de la basura marina, ayudando a las autoridades a tomar mejores medidas de prevención.
Solidaridad Directa: Gracias a un convenio de la Red de Vigilantes Marinos con Nueva Pescanova y FESBAL (Federación Española de Bancos de Alimentos), cada kilo de chatarra, plástico o cristal sacado del mar se canjea automáticamente por alimentos que se destinarán a familias en situación de riesgo de exclusión.
